Archive for ~.:·:Mangekyou Ramen:·:.~ Un foro dedicado especialmente a todas las parejas yaoi de la serie Naruto aunque tambien hay otros temas de interés como parejas heterosexuales, el manga, música, etc...
XDDD con otro fic. Les revelo qeu no eh dormido nada, tenog un insomnio que me ah matado toda la noche por mi piche dieta de verduras y mi"rda pero mas mi"rda que verdura XDDDD.
ya saben
Tematica: yaoi
Anime: Naruto
Parejas: PeinxItachi
Personajes: Pein e Itachi XD
Advertencias: Lemon descarado!! XDD
aqui el fic!
Este era otro día mas, en mi aburrida oficina, ja oficina, estas son unas ridículas cuatros paredes de cartón que lo único que dan es calor y hasta un suspiro que des lo oirán todo el mundo; además de ser un día aburrido era espantosamente caloroso y para colmo el aire acondicionado de todo el piso se había dañado.
Me llamo Nagato Pein, trabajo en un pútrido edificio siguiendo las órdenes de mi querido y odiado jefe Foguka Uchiha que de por cierto aparte de ser un dolor en el ano es el padre de mi amante secreto. ¡Si amante secreto! No solo eso, ese amante secreto es el vicepresidente de la torre y por lo tanto me da órdenes a mí también.
Mi pareja Itachi Uchiha, lo amo mucho, es la luz de mis ojos, es lo único por lo que no eh renunciado a este trabajo, solo por estar siempre cerca de él. Además de que es un bombón personificado, es precioso, sexy, de todo; tiene una piel blanca exquisita la cual me fascina morder y rasguñar, un firme y delgado cuerpo que adoro tomar, un cabello liso y negro azabache que me fascina alar y revolver a la hora de hacer el amor, es portador de unos preciosos ojos negros que cuando me miran fijamente bajo un manto de pasión me enloquezco y me convierte en seguidor de sus ordenes, aparte de poseer una cara perfectamente bella y unos labios que no me dejan de tentar cada vez que dice mi nombre y susurra tonterías en mi oído.
Pero hay un problema, como nadie es perfecto, ni siquiera el hombre más bello. Itachi-kun adora meterse a mi oficina y provocarme con todo tipo de artimañas, claro eso suena muy bien y es de seguro la mejor fantasía pornográfica de todas... ¡acaso no recuerdan que su papa es en jefe mío y si se llega a enterrar que yo me acuesto con su hijo me arrancara las tripas y me las obligara comérmelas con cucharilla. Por eso es que nuestra relación es secreta, siempre que el viene a mi oficina a pedirme prácticamente unas horas de placer lo tenemos que hacer con la boca cerrada sin gemir, callados, tratando de someter nuestras bullosas bocas en besos, mientras l acaricio y... y, me estoy excitando joder.
Debo de calmarme, no puedo creer de solo pensar en el me sonrojo como si fuera un niñito y eso que tengo 24 años, eso es otro problema, Itachi tiene 17 años le llevo algunos añitos de diferencia, otra cosa más que su padre no aceptaría.
-ahh que fastidio- me dije ya bastante aburrido de mi tarde fastidiosa, estire mi cuerpo en la silla vieja y solté el molesto bolígrafo el cual usaba para firmar una cantidad de documentos sin sentido, aun faltaba mucho para que este día terminara, tanto trabajo, ¡debo leerme una cantidad de propuesta de otras industrias y son de 200 o más paginas cada unas.
Hoy deseaba quedarme a dormir en mi casita, mi cama tan suave estaba, además de que me levante con un "problemita" entre mis piernas y no pude atenderlo, por lo cual cada media hora me caliento con cualquier cosa que pase por mi cochina mente.
Por ejemplo veo el florero de rosas rojas e imagino que tengo atado a mi amado pelinegro, con los ojos vendados, mientras paso esas rosas rojas sobre su piel erizándola y sin querer la corto un poco con las espinas de los tallos, entonces el gime mas fuerte por el dolor de las punzadas... ¡Pein cálmate deja de pensar barbaridades!
Baje la mirada para alejarla de mi inocente florero, aunque creo que mejor boto las rosas, mejor dicho las votare, no deseo más perversiones por mi cabeza. Luego de botarlas me senté de nuevo en mi silla y baje mi mirada a la mesa ¡oh por dios mas ideas perversas! Como seria empujar a Itachi contra este rudo pedazo de madera y hacérselo sin piedad, mientras que le tomo las manos y le como el cuello con violentos besos presos del éxtasis y el placer.
¡Vamos calma!
Debo de dejar de pervertir con cualquier porquería que mire. Joder acabo de mirar mi pañuelo de seda blanca y no puedo dejar de imaginarme a Itachi sentado en mi silla, con los ojos vendados, mientras le doy sexo oral, el no deja de temblar y...y
-¿puedo pasar?-y adivinen de quien es la voz, si del dueño de mis fantasías, Itachi Uchiha está tocando mi puerta mientras yo imagino sesiones sadomasoquista con él como protagonista-hola Pein ¿Cómo estás?-dijo entrando sin permiso, con su reluciente sonrisa, iba vestido muy elegante, con una camisa negra de botones y unos bluyines azul marino muy caros, solo que esta vez no tenía el cabello atado como de costumbre sino suelto, dejando que esa melena negra luciera todo su rostro.
Definitivamente Dios me está jugando una mala pasada.
-yo... ah bien "bien cachondo, es lo que es"-pensé mientras buscaba pensar cosas sanas o evitar mirar sus ojos que tal vez era mi imaginación descabellada pero esos negros ojos lucían lascivos-no puedo mentirte, estoy completamente aburrido, tanto que de seguro me muero de ello-el rio divertido para luego acercarse a mí y sentarse en la silla que estaba frente a mi escritorio donde usualmente se sientan los clientes y demás.
Sus ojos se entrecerraron e incluso estoy completamente seguro que me miro de arriba a abajo, de manera morbosa, para luego ampliar esa sonrisita que no traía nada bueno. ¿No me digan que está buscando tener sexo cuando su padre esta rondando por las oficinas en una inspección?
-mm, yo también estoy aburrido-aja y se cómo te vas a quitar el aburrimiento: ¡cogiendo conmigo para ver después como tu papi me rompe la cara a puñetazos!- por eso vine a visitarte, porque tú eres la única persona en todo este edificio con quien vale la pena hablar- ¿en serio? Qué lindo, a poco y me sonrojo. ¡hey! No debo caer en su juego, solo me está seduciendo-es verdad- ¿Por qué me mira asi, por qué me tiene que mirar con esos ojitos?
-Itachi-kun, se que te tramas-le dije sonriendo para que notara que no caí en su juego tan fácil como caía antes, el solo me devolvió la sonrisa de manera tentadora y a continuación, llevo una mano a su cabello para retirar un mechón de su rostro y posarlo detrás de su oreja. Demasiado tentador-además sabes que no lo podemos hacer en la oficina, si tu padre se entera que somos pareja-antes de terminar el corto mis palabras, esta vez un poco molesto.
- Pein, me importa un demonio mi padre, además sabes que me molesta que me niegues asi frente a los demás-se cruzo de brazos y se dejo recargar sobre el respaldar de la silla, sus ojitos libinosos se volvieron un poco tristes- al principio no me importaba pero ahora sí. No me gusta negarte ante mi familia-Itachi, si supieras lo muy problemática que es esta relación, te amo tanto, pero si solo lo supiera tu padre, sabes todo lo que pasaría, a mí también me duele negarte. Pero esto es prohibido, entiéndelo, no quiero hacer sentir mal.
Le hice una seña para que se acercara a mí, entonces él se levanto y llego hasta mi, para sorpresa mía el se sentó en mis piernas sin llegar a inmutarse, me rodeo el cuello con sus brazos y me miro fijamente, el calor de su cuerpo me encendió, su camisa de seda acariciaba mi cuerpo, sus piernas sobre las mías y aun esos ojos lóbregos. ¿Cómo puedo dejar a mi amor triste?
Le acaricie su mejilla para después tomarla y acercar su boca de dios a la mía, esos labios rosados tan preciados, esos labios los cuales adoro sentir sobre mí, lo deseo, pero más que eso lo amo. El se acerco y me beso, un roce creo otro y otro, las caricias con nuestras bocas tan sensibles, tanta sensaciones solo dada con aquella carnosa boca.
Me sentí erizar cuando el color su mano sobre mi pecho y lo acaricio de abajo hacia arriba, para después perderse en mi nuca, tocando cada parte de ella, tentándome, los escalofríos y los besos, me comenzaban a sacar de quicio.
El beso se volvió más apasionado, moviendo nuestras bocas con más esmero y con más dedicación, la respiración se agito chocando contra nuestra piel. Me separe de su boca y le mire e inmediatamente le di una lamida a sus labios el entrecerró los ojos y abrió su boca permitiendo acceso a ella.
Nuestras lenguas se tocaban y jugaban con deseo, sin preocupaciones. Como adoro estos momentos cuando me besa de esa manera, cuando todo es tan sensual, tan glorioso, se siente como si nada existiese solo él y solo yo. Su boca están dulce, sabe tan rica, un sabor dulce, ¿será afrodisiaco? Porque no puedo dejar de desearle.
-mmm- gimió, mientras que movía su lengua con más vigor, no solo eso sino que una de mis manos bajo hasta su cintura mientras que otra acariciaba sus costados. El comenzó a desabotonar mi camisa, eso me emociono mas, ya que el calor aun estaba presente y al liberar aun que sea un centímetro de mi piel- mierda-con brusquedad se separo de mi boca y comenzó a desatar la corbata de color rojo la cual le impedía quitar mi camisa.
Sus manos estaban temblando, tal vez de toda esa emoción sentida, solo saber todo el placer que tendríamos estas horas a cualquiera le enloquecía, tanto temblaba que solo logro desajustarla un poco pero no quitarla, más bien dejo mi ropa como estaba, mas lo único que hiso fue acariciar me pecho con ambas manos intensamente, casi dejándome inconciente de tanta locura.
Yo no podía decir nada, solo jadear y comerle todo tramo de piel que estaba mi alcance. Le di una mordida sensual en el labio inferior y el gimió ante eso, suficiente como para tentarme a bajar para comerle el cuello a besos.
De besos golosos llegue a su cuello y allí plante m rostro, pues son me despegue de el un buen rato, lo bese tanto, lamiendo las escasas gotitas de sudor que caían de él, lo cupe dejando más de una marca rojiza, para luego mordérselo con bestialidad, lográndolo oír chillar de dolor de forma muy baja, pero no me detuvo después de todo sabia que él era un poco masoquista. ¡Acaso no soy el hombre más afortunado del mundo!
-Pein-jadeo mi nombre, logrando que mi miembro se despertara, vamos ¿Quién no se excita tan rápido con ese morenazo sentado en mis piernas?-mas-suspiro e inicio un sensual movimientos en sus caderas, donde restregaba su trasero sobre mi miembro ya ante eso yo no pude evitar gimotear.
Me descontrole, ale el cuello de su camisa de una forma tan brusca que rompí un botón de ella. Permitiéndome bajar esa ropa más bajo de sus hombros y los bese y chupe sin piedad, haciéndole cerrar nuevamente sus ojos.
De repente sin previo aviso él se bajo de mis piernas y se metió entre mis piernas. Yo no puedo negar que me impresione ante ese acto tan violento, pero más cuando vi como el sacaba mi correa negra con brutalidad parecía que no se podía controlar, es mas parecía que estaba mas excitado que yo y eso lo note cuando comenzó a desabotonar mi pantalón con los dientes mientras me miraba deseoso siguiendo de bajar mi cierre con los mismos.
-¿Qué crees que te are?- me pregunto de manera sensual, simplemente sonreí y aloje el cuello de mi camisa, me estaba sofocando de tanto calor. Estire mi mano y acaricie esa boca que se que me iba a dar placer y como respuesta el saco mi dura erección de mi ropa interior-creo que me vas a dar placer con esa boquita que tanto me excita-el comenzó a masturbarme lentamente con su mano, mientras me miraba con mucho deseo-ah...-no pudo retener este vergonzoso gemido que me hiso sonrojar.
Su mano subía y bajaba con lentitud pero hacia presión en la punta de mi sexo cada vez que subía, casi obligándome a hachar la cabeza asía atrás y sé que el sonreía ante cada mueca de placer que lograba hacerme gesticular.
-sí, es verdad Pein, te daré placer con la boca-en ese momento el le dio un soplido a mi glande y tuve un escalofrió que me obligo a colocar mi mano sobre mi boca sin cubrirla completamente y a cerrar mi ojos para luego abrirlos-¿pero sabes cómo te lo daré?-me pregunto tentándome con cada palabra y justo cuando creí que no podía yo ser más patético el me lamio mi miembro y cerré mis labios a la fuerza para no gemir mientras que un escalofríos jugaba conmigo-¿asi te voy a dar placer?-sigue jugando conmigo lamiéndome una y otra ves como si fuera una especie de helado jugoso para él.
-ah... ah-era lo único que poda hacer gemir como un tonto, no puedo evitarlo es que el lo hace de una manera tan deliciosas-mas, deja de ju... jugar-le reclame a ese niñito juguetón y el en castigo o eso parecía, por que lo hiso fue un castigo, se metió todo mi miembro en su boca sin avisarme y lo hiso de una manera tan rápida que casi me vengo en sus labios- ¡ahh! No... ahh-fue la única palabra que pude decir, pero el como que se "apiado" y comenzó a chuparla más lento para dejarme disfrutar-eso es... mm... buen chico-le elogie, mientras acariciaba sus cabellos negros y los enredaba en mis manos.
Todo iba también...
Esos labios que me tocaban mi sonza erógena de manera dulce y lujuriosa, como me lamia y besaba cada parte de mi, me estaba volviendo loco, al punto de solo cerrar mis ojos y dejarme tocar por el y alar esas hebras negras, sentir ese sedoso cabello en mis manos, todo tan perfecto.
-¿Señor. Nagato Pein? ¿ Me permite hablar con usted un minuto? - ¡oh no! ¡Oh noo!, ¡es el diablo! ¡El padre de Itachi está tocando mi puerta y yo tengo a su hijo chupándomela polla! ¡Dios mío porque me quitas la vida asi, no quiero morir en manos de un loco!
Yo mire en pleno pánico a Itachi. Y ese maldito, condenado, cochino, pervertido, loco, depravado, estúpido y muy maldito: ¡me sonrió! Y siguió chupándomela, sabía que su padre estaba afuera y no le importaba un comino que nos descubrieran ¡claro porque a le van a flagelar cada parte de su cuerpo!
Solo logre arreglar un poco mi corbata y secar el sudor de mi cuerpo, mientras que trataba de alejar a Itachi de mi miembro de alones de cabello y de patadas pero él no se movía ni un milímetro. Demasiado tarde mi jefe entro en el habitáculo y di mil gracias de que el cuerpo de su queridísimo hijo estuviera oculto bajo el escritorio.
El hombre no se dio cuenta la principio, ya que yo estaba reprimiendo todo los gemidos de una manera extraordinaria mientras que mi mano derecha estaba bajo del mesón halando el cabello de Itachi para que dejara de chuparla, más este seguía con su maquiavélico juego, obligándome a muchas ves a gemir pero todos esos sonidos yo los callaba.
-¿Cómo esta señor Fo... Foguka?-dije con cierta dificultad pues aun sentía esas lamidas que me desconcentraban-"juro que descuartizare a Itachi si no deja de mamármela"-pensé para dar un espantoso alón al cabello de él, mas este solo tomo mi mano y la alejo de su cabeza, estoy seguro que le dolió.
No me di cuenta, Foguka me miraba raro, con una ceja alzada por mi actitud y de seguro por la cara de pánico que tenia, que bueno que aun no decía anda y espero que no se dé cuenta de lo que hace su hijito en ese instante. El se cruzo de piernas y comenzó a hablarme.
-Pein, tenemos un problema: las ventas de la compañía han bajado y...-él se cayó al ver como yo sudaba a mares por el calor del placer que me provocaba ese niño-¿se siente bien? Esta sudando mucho y tiene su rostro rojo ¿tiene fiebre?-el me miro con preocupación y... ¡Ja fiebre la puta de mi abuela, una fiebre un demonios, la culpa es de su hijo él me tiene asi! ¡No ve me está violando frente a usted prácticamente!
Yo trate de relajarme y respirar profundo al sentir como Itachi comenzaba a chupar más rápido, tan dificil es soportar esta mamada, jamás había sufrido tanto por un poco de placer, tengo que disimular mejor o terminare muerto, ya tengo mi hoyito y mi cripta lista. Y todo por dejarme caer ante unos ojitos lindos y unas palabritas "sabes que me molesta que me niegues frente a los demás" ¡No me jodan!
-no me pasa nada, solo que tengo un poco de fiebre y algo de gripe, nada mas-temblé y el se dio cuenta ¿porque temblé? porque ita-chan comenzó a lamer mi glande de manera seguida- ah "hay mierda"-un gemido de placer salió de mi boca y no pude retenerlo, juro por todo que matare a Itachi, no sin antes violarlo o algo asi.
-mm ok, si se siente mal vendré mas tarde si no le molesta-¡gracias dios! ¡Gracias!-mm antes de irme le tenía una pregunta- solo vete, dios mío, vete para que no veas como tu hijito me la esta mamando-¿sabe donde esta Itachi?-mi rostro palideció al oír esa pregunta-lo eh estado buscando todo el día y no lo encuentro
-"solo mire debajo del escritorio y se llevara una sorpresita" no se donde esta señor-después de decir eso el solo asintió con la cabeza y se fue, y justo en el momento que cerro esa puerta, me deje llevar por la molestia y hale tan duramente el cabello de ese niño que su boca se despego de mi miembro dejando que un hilito de saliva se escurriera de su boca-¡¿Qué demonios te pasa?!-le grite y el solo entre cerro un ojo de dolor mientras que sus labios temblaban para no quejarse.
Me miro molesto y de un manotón solo mi agarre. Esta furico, completamente furico por lo que había hecho no me había parecido divertido, no miro las consecuencias de lo que había hecho, si su padre se enterase yo literalmente me hubiera muerto o por lo mínimo terminaría lleno de golpes.
-pues...complaciéndote-dijo para luego sonreírme de manera malévola y juro que estuve a punto de explotar si no es porque me controle-te dije que me importaba un demonio mi padre- dijo mirándome fijamente, con tanto descaro
Y eso fue la gota que colmo el vaso. Tome su cuerpo que aun estaba arrodillado en el suelo y lo lance al piso y yo me posicione sobre el, le iba a enseñar a Itachi que conmigo no se juega, le enseñaría a respetarme un poco.
El dio un quejido de dolor por la brutalidad mía y me miro molesto y de inmediato trato de golpearme, pero su golpe no me dolió mucho y retuve ambas manos pegándolas contra el suelo, nuestros ojos se enfrentaron, el tenia los ojos cerrados con fuerza y me miraba de manera amenazante.
Claro, no pensaba violarlo ni hacerle algún tipo de daño, ya que aun que sea un maldito imbécil, lo quiero y siempre lo voy a querer, solo le daré un castigo, para que aprenda a no repetir eso otra vez.
-¿Qué tratas de hacer?-me dijo con una voz maligna y llena de furia-te juro que me pones un dedo en sima y te rompo la cara-que miedo, pero creo que en si el esa asustado-Pein-me gruño como una bestia y medí cuenta que debía aligerar las cosas o el pensaría que de verdad le iba a herir.
Me acerque a el y lo bese, al principio se negó, pero cuando logre colar mi lengua en su boca se relajo y se dejo besar, solté una de sus manos para ir sacando su camisa de botón en botón para dejarme disfrutar ese momento, cada tramo de piel, cada espacio desnudo de su cuerpo me excitaba y me volví loco al desnudar su torso entero.
Mire ese pecho blanco, sus pezones estaban duros al igual que su miembro el cual se notaba aun por encima de su pantalón, ese estomago brilloso por el sudor, tengo tantas ganas de comerlo a besos.
-Pein-susurro mi nombre excitado a más no poder, pues sabía que cuando me dio esa "simpática" felación el se puso a millón y que desde hacía rato estaba necesitado de mi-por favor, métemelo de una vez-esa palabra tan erótica y tan enloquecedora-te necesito mucho-me rogo con un rostro sonrojado y excitado.
Yo sonreí, para luego apretarle los pezones y el cerro sus ojitos y gimió como si fuera su primera vez, arqueo un poco su espalda al sentir como los masajeaba con mi mano, los agite y los moví en circulo y el muy desvergonzado llevo una mano a su miembro y lo estrujo un poco, de verdad estaba excitado y se notaba muy necesitado.
En eso yo me quede casi inmóvil, absorto mirando como el se acariciaba a sí mismo, como jadeaba de placer y gemía bajito. No podía mas tenía que hacerlo mío o me velería loco.
-se bueno y bájate los pantalones-le ordene mientras estimulaba mi duro miembro ante la escena de Itachi, el acato mi orden como si fuera un soldado y se bajo los jeans dejándome ver sus piernas y su prominente erección-jaja lindos calzones-me burle y él se puso más rojo, tenia una ropa interior de color rojo, bastante linda y sexy-aunque te quedan muy lindos quítatelos-le ordene sintiendo como una gotita de semen callo de mi sexo y deje de tocarme o deseaba venirme aun.
El termino de desnudarse ante mis ojos que comían cada aparte de su cuerpo, de tallando los detalles y dándome cuanta que en su tobillo había una tobillera de color marrón y azul y sin saber cómo ese tan simple aspecto decoro mas ese lienzo de cuerpo que tenía mi amado.
-asi amo-dijo con sarcasmo-¿Cómo me quieres?-me pregunto y yo le comencé a masturbar ese sexo necesitado-ah... mmm- soltó gemidos incontenibles y yo no pude detenerme tenía que hacerlo mío y ya.
Le di varios apretones a su miembro hasta ponerlo completamente duro y erguido, solo para mi, solo mío como lo era él en ese momento tan lujurioso. Antes de que el hiciera algo mas baje hasta su pecho y comencé a chuparlos, mordí esos trozos de carne sin piedad y el se revolvió mucho mas extasiado loco del placer u ele proporcionaba minuto a minuto.
Siguió jadeando y comenzó a acariciar mis cabellos anaranjados a medida que los lamia, los mordí sin ocasionarle dolor pero sé que eso le desespero aun mas porque volvió a bajar su mano a su miembro ya masturbarse sin pudor. Parecía como si estuviera provocándome.
Deje los pezones mucho mas duros de los que ya estaban y decidí atender a mi pobre azabache, baje hasta su miembro y lo comencé a estimular con mi lengua mientras yo mismo me tocaba, solo se lo lamí después de todo lo pensaba torturar.
-ahh... si... me pones... tanto... ahh- decía con dificultad pues las lamidas y el placer entorpecían sus palabras, seguí lamiéndoselo y apretándoselo con dedicación hasta que el prácticamente no pudo mas pues gemía descontroladamente de placer.
Su cabello se enredaba y humedecía por el sudor y su rostro estaba más que rojo, no paraba de mover sus piernas ni de que su estomago se dejase de contraer, la manera en la que sus mano se recargo sobre su rostro y la otra la dejo posada en mi cabeza y sin más, sin poder aguantar más, las gotas de semen salpicaron me rostro, llenando mis mejillas de ese liquido.
-¡argggg!-ese gemido eufórico termino con su orgasmo, hasta dejarlo agotadísimo en el suelo, jadeando desesperado, con esos ojitos cerrados y el rostro lleno de un rojo escarlata- Pein-logro decir en su agotador estado, yo no me pude contener y meno al ver como las escasas gotas de semen resbalaban por su falo.
Demasiado, era implemente demasiado para un simple hombre de carne y hueso.
Lo voltee con fuerza dejándolo bocabajo y posteriormente lo obligue a arrodillarse y eso que el aun no retomaba su respiración normal. Me miro un poco asustado pero aun deseoso de más placer.
Respiraba agitado mientras separaba sus nalgas para localizar su entrada lo cual lo hice en segundo y una ves que la encontré limpie mi rostro sacando la esencia ajena y con mis dedos empapados por ese liquido lo utilice como lubricante.
-¡uhggr!-gimió o gruño cuando metí mis dos dedos lubricados y rápidamente comencé a prepararle, primero los moví en círculos y el jadeo y contrajo un poco su caliente y apretado interior-¡Pein!-casi grita mi nombre cuando los sacaba y metía.
Mordí mis labios para mover mis dedos más rápido hasta llegar a oír el sonido de la penetración con ellos y me di cuenta que no necesitaba mas preparación que ya estaba listo para la acción, la acción que yo con gusto se la daría. Antes de sacarlos le di unos apretones a su próstata haciéndolo gruñir y delirar de placer, como adoraba verlo asi.
-follame ya... ahg... Pein... ya-me rogo y yo no me resistí a sus peticiones depravadas, saque mis dedos y sin piedad alguna lo penetre con tanta fuerza que el grito que dio estoy seguro que a más de una cuadra lo tuvieron que oír, peor no me importo nada me importaba ahora, nada absolutamente nada, ni su padre, ni que descubrieran nuestra nuestra relación, solo el y yo- ¡ahhhh!-grito el pobre y sin piedad consense a embestirlo.
Estaba tan apretado tan tibio y no lo resistía, sabía que iba a durar poco por mi estado de éxtasis y el también. Lo penetre sin piedad, sacándolo y metiéndolo sin parar y el comenzó a gemir con más rapidez, como si su vida dependiera de ello.
Las muecas tan preciosa que asía, tan bello, tan mío.
-¡ahhh... Pein... no ... ahh... tan rápido!-grito y justo en ese momento se vino, manchando sus piernas y el suelo. Yo tampoco pude detener mi orgasmo cuando el apretó mi miembro de esa manera tan fatal y menos con la carita de goce que me regalo.
-argh... Itachi-fue lo único que logre articular mientras que el placer me enviaban a otra dimensión donde todo era éxtasis y cataclismo, donde todo era lujuria máxima, donde todo era Itachi, donde ya no existía nada... solo nosotros.
Me quede arrodillado, aun en su interior sintiendo el calor de su cuerpo y ahora húmedo por mi esencia, di una última embestida en la cual Itachi abrió su boca y dejo escapar un largo gemido.
Me deje caer al suelo y mi amado se sentó en el piso, se veía algo avergonzado, tal vez por todo el ruido que hiso hace poco.
Se veía tan dulce asi de rojo, tan bello
-disculpe Señor Nagato, pero cuando termine de coger a mi hijo, podría pasar por mi oficina para arrancarle cada uno de sus órganos y de paso despedirle y asegurarme de que no respire mas nunca-
Dios me odia lo se, porque su padres nos oyó y me va a matar
-mierda-
oooooooooooooooooooo
XDDD un misero rev por favor
adios!
LaB
JAJAJA Muy bueno XD Genial. Tienes mi voto
LaB
javiera
kjdkasjksakjdasdda oo pordios xd *¬*
esdaskdkjsa
muy bueno el fic! no dire nada mas o me terminare muriendo! xd
yine
vaya vaya cuanto cahondeo hay en tu fic
pero no me atre a itachi-sama de uke
sorry pero como morbo estuvo estupendo ^^